domingo, 15 de mayo de 2016

Algo más sobre la línea de comandos


Windows no es precisamente conocido por su rica interfaz por línea de comandos, pero sí que existen algunos comandos que nos pueden hacer la vida más fácil por lo que nunca vienen mal. Esta interfaz existe casi desde los comienzos de la computación, superada en antigüedad solo por las tarjetas perforadas y mecanismos similares. Existen para diversos programas y sistemas operativos, para diverso hardware, y con distinta funcionalidad..

Interfaz de línea de comandos, traducción del inglés command-line interface o CLI –la cual es, en realidad, una transcripción incorrecta de interfaz de línea de órdenes, por el falso amigo command (orden/instrucción)– es un método que permite a los usuarios dar instrucciones a algún programa informático por medio de una línea de texto simple. Debe notarse que los conceptos de CLI, shell y emulador de terminal no son lo mismo, aunque suelen utilizarse como sinónimos.
En la imagen se ve un típico de una interfaz de línea de comandos (CLI) en este caso del sistema operativo MS-DOS.


La línea de comandos no es siempre más rápida, no necesariamente. Hay tareas que se pueden hacer mejor y más fáciles a través de algunos programas con interfaz gráfica en vez de teclear un montón de comandos. Pero, sin embargo, la línea de comandos sigue siendo muy potente y es más adecuada utilizarla para
determinadas tareas. El uso más habitual que doy es un 90% de herramientas y aplicaciones con interfaz gráfica y sólo el 10% a la línea de comandos.
Unas de sus ventajas son:

 1. Control total del sistema: Esto puede variar. Lo que estoy tratando de decir es que estoy acostumbrado a hacer algunas tareas utilizando algunas herramientas de línea de comandos en lugar de una aplicación gráfica. Por ejemplo, usar una aplicación gráfica que me haga preguntas sobre si realmente estoy seguro de pasar los argumentos que quiero o utilizar algunos valores por defecto que no necesito.
 
2. Potente para muchas tareas: La línea de comandos es a menudo más potente que las aplicaciones gráficas para tareas específicas. Por ejemplo, piensa en la posibilidad de tener un directorio con cientos de diferentes tipos de archivos en él. Mover, copiar, renombrar a la larga sería muy difícil en una interfaz gráfica. Seleccionar casi cada elemento con el ratón mientras presiona CTRL no es fácil para una gran cantidad de archivos y tardas mucho tiempo en hacerlo todo. Con la línea de comandos puedes utilizar un único comando con el fin de realizar cualquiera que sea la tarea.
 
3. Posibilidad de usar guiones bash: Tengo varios pequeños scripts en mi directorio ~/bin/, que en Debian detecta e incluye por defecto en la ruta de comandos ejecutables. Por lo tanto, puedo ejecutar comandos específicos sobre algunos archivos con un solo comando y un parámetro. Esto es muy útil si tienes algunas necesidades específicas o quieres un comportamiento determinado con alguna herramienta, que no se aplica a cualquier aplicación gráfica.
4. Menos memoria: Utilizando la línea de comando no hará falta cargar en el sistema librerías adicionales que no estén aún cargadas para las aplicaciones gráficas.
 
5. Capacidad para utilizar alias: Alias es una gran característica de bash que permite a un usuario crear uno o más comandos utilizando un comando sencillo, fácil de escribir, llamado alias. La capacidad de utilizar esto a menudo hace que el trabajo sea más fácil.

 
 














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